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Las mejores mascarillas para la piel sensible

El término piel sensible abarca muchas variedades de problemas desde la inflamación, rojez, irritación, eccemas, dermatitis etc… En sí no es un tipo de piel, puede aparecer en todo los tipos de pieles y el origen puede ser desde interno, alimentario, medioambiental o un mal uso de cosméticos.

Desde bien pequeña mi piel es sensible, me picaba mucho sobre todo la piel del cuerpo, se me enrojecía y descamaba. Algo muy molesto y doloroso que hizo que visitara muchos dermatólogos y seguir diferentes tratamientos de farmacia. No me funcionaron mucho, la verdad.

Pero ya en la adolescencia y con el aparición del acné fue cuando sufrí más sensibilidad en la piel del rostro y que todavía aparece muy de vez en cuando. Mi mejor remedio fue entender a mi piel y tratarla de manera respetuosa con ingredientes naturales libres de sintéticos, con aceites vegetales calmantes y sobretodo ser constante en mi rutina facial.

La piel sensible es importante detectar cuál es la causa o que le altera para poder tratarla de raíz y evitar esos agentes o acciones que la sensibilicen más. Sigue estas pautas para cuidar tu piel sensible.

  • Debes limpiarla de manera suave, evita el uso de jabones que contengan ingredientes irritantes como el sodio laurylsulfate.
  • Evita el agua muy caliente para limpiar tu rostro, hará que se dilanten los capilares y aumente el calor e irritación. Intenta lavar tu rostro con agua tibia, sin muchos cambios bruscos de temperatura
  • Evita los exfoliantes muy agresivos que contengan gránulos muy gruesos y usa ingredientes naturales como el yogurt o la papaya para exfoliar la piel sn dañar.
  • Hidrata tu piel más de lo habitual con aceites vegetales calmantes o usa mantecas vegetales protectoras que evitan que se evapora el agua natural sobretodo en épocas frías.

Sé consciente de tu respiración y tu nivel de estrés, se ha cmprbado que está muy relacionado con la alteración de la piel, respirar mal también se repercute en la piel ya que ésta se deshidrata y hay falta de oxigenación. Dedícale 5 min al día para sentarte a respirar profundamente y así calmar tu nivel de estrés.

Para ayudar a tratar tu piel sensible las mascarillas son un buen recurso para conseguirlo al momento además de ayudar a prevenir los síntomas y sentirla cuidada y confortable.

Estas son las mejores mascarillas para tratar la piel sensible con ingredientes naturales y de tu despensa.

  • Mascarilla de avena y yogurt: La avena es un ingrediente ideal para las pieles sensibles por su poder calmante y anti-flamatorio, reduce las irritaciones de la piel dejándola confortable. Junto con el yogurt con propiedades regeneradoras gracias al ácido láctico, esta mascarilla te ayudará a refrescar, reducir las rojeces y mantenerla hidratada.

Mezcla 2 cucharadas de avena molida o harina de avena con 1/2 yogurt natural sin azúcar. Aplícatelo durante 15min y retira con abundante agua. Hidrata con aceite de albaricoque o jojoba.

  • Mascarilla de arcilla blanca y Rosas: La arcilla blanca ayuda a limpiar de manera suave la piel pero lo que más destaca por calmar al momento en cualquier problema de la piel. La rosa en polvo tiene propiedades antioxidantes y relajantes. Deja la piel confortable y bonita.

Mezcla en un bol dos cucharaditas de arcilla blanca y 1/2 cucharadita de rosa damascena en polvo, añade agua o una infusión de manzanilla hasta crear una pasta cremosa, aplícatelo por todo el rostro y déjalo actuar de hasta que se seque. No superar los 10min.

  • Mascarilla de cúrcuma, miel y aceite de oliva: La miel es antiinflamatoria, antibacteriana, calma e hidrata. La cúrcuma es beneficiosa para las pieles que sufren de eccema, psoriasis, inflamación y el aceite de oliva mantiene en la hidratación óptima que necesita la piel sensible.

Añade 2 cucharadas de miel cruda y 2 cucharadas de aceite de oliva y 1/2 cucharadita de cúrcuma en polvo. Agrega agua si es necesario. Aplícate la mascarilla por el rostro de 15 a 20 min. Una vez retirada la mascarilla, hidrata con aceite de calmante e hidratante.

Con ingredientes de tu despensa o tan fáciles de encontrar como las arcilla consigues ayudar a tu piel sensible a estar bien sin necesidad de usar tratamientos agresivos y mantenerla sana más tiempo.

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